Recibir un nuevo Burro es el comienzo de una historia. Ya sea de calabaza seleccionada o de madera noble, tu mate es un material natural y vivo que necesita una preparación antes de la primera cebada. El proceso de curado es fundamental para sellar los poros del material, asegurar su durabilidad y garantizar que el sabor de tu yerba sea el protagonista.
Aquí te explicamos cómo hacerlo de forma sencilla y correcta:
Llená el mate con yerba húmeda (puede ser yerba que ya hayas usado en otro mate, siempre que mantenga algo de humedad). Esto permite que las paredes del mate comiencen a adaptarse a la temperatura y al sabor de forma gradual.
Agregá un poco de agua tibia (a unos $75°C$, la temperatura que usás habitualmente para cebar). No hace falta llenarlo hasta el tope de agua; el objetivo es mantener la yerba húmeda para que el material trabaje.
Dejá reposar el mate durante 24 horas. Es importante colocarlo en un lugar seco y ventilado. Durante este tiempo, la calabaza o la madera absorberán la humedad necesaria para sellar sus fibras.
Pasado el día de reposo, retirá la yerba y, con una cuchara de metal, raspá suavemente las paredes interiores. Esto servirá para desprender cualquier resto de fibra natural o exceso de madera. Enjuagá solo con agua y, si el mate es de gran porte, te recomendamos repetir este proceso una vez más para un acabado profesional.
El secado es la clave: Una vez que termines de usar tu mate, vacialo y enjuagalo solo con agua. Es vital secar el interior con una servilleta de papel para eliminar cualquier rastro de humedad.
Posición de guardado: Dejá siempre que el mate se seque boca arriba. Nunca lo guardes húmedo ni boca abajo, ya que el material necesita respirar para evitar la formación de hongos.
Cuidado del material: No utilices detergentes ni productos abrasivos. El mate es un objeto noble que solo requiere agua y un buen secado para mantenerse impecable.
La pátina del tiempo: Con el uso, notarás que el interior cambia de color y el cuero exterior adquiere su propio brillo. Son las marcas de lo auténtico; es la prueba de que tu Burro ya es parte de tu rutina diaria.
El curado es el primer paso de una pausa bien hecha. Tomate el tiempo necesario para preparar tu mate y disfrutá de la calidad de un producto hecho para durar.
Donde hay un Burro, hay identidad. Disfrutá de tu ritual.